Creando espacios que posibiliten una experiencia de Dios y que ayuden a integrar en la vida diaria los valores de Jesús.
Atendiendo a la realidad del alumnado, a sus capacidades, a su entorno y situación familiar, para que puedan llegar a ser agentes de cambio social.
Acompañándoles en su proceso de crecimiento, del que deben ser protagonistas.
Intentando lograr un equilibrio saludable entre la autoestima y la exigencia personal.
Trabajando con una metodología flexible y abierta al cambio
Potenciando una pedagogía basada en la experiencia-reflexión-acción
Dotando al alumnado de estrategias de actuación y de las herramientas necesarias para adquirir una actitud continua de discernimiento en su vida.
Proporcionando una formación académica con los conocimientos necesarios para que aprendan a vivir.
Ofreciendo una información global sobre la realidad.
Incorporando reflexivamente en su proceso de crecimiento los avances tecnológicos que se produzcan.
Despertando el interés y la curiosidad por aprender. Fomentando su espíritu crítico, autonomía, creatividad y libertad.
Educando en valores desde la coherencia y en libertad; con alegría, entusiasmo, paciencia, cariño y comprensión.
Asumiendo y sintiéndonos enraizados en la cultura, lengua e idiosincrasia del lugar donde estamos ubicados, sin olvidar que formamos parte de una realidad más global.
Acompañando al alumnado que se incorpora desde otras realidades sociales, culturales y religiosas con la riqueza que nos aporta; con una especial preferencia por aquellos con mayores necesidades.
Fomentando en los claustros la renovación y la formación permanente.
Escuchando y atendiendo las necesidades e intereses del personal del centro.
Implicándonos todos los agentes que intervenimos en el proceso educativo. Creando un ambiente abierto y de diálogo en el que se fomente la participación de todos los miembros de la Comunidad Educativa.